Zaldívar: Quienes ven subvertido el orden constitucional toman la confrontación como remedio

El Ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) sostuvo que “los conflictos entre poderes se dirimen a través de los mecanismos que la propia constitución establece” y que de haberse confrontado su “conciencia no estaría tranquila, porque hacerlo iría en contra de mi deber y responsabilidad”.

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Ciudad de México, 27 de abril (SinEmbargo).– El Ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, defendió su posición de no descalificar la adición a la reforma al Poder Judicial que amplió su permanencia al frente del máximo tribunal del país que le ha generado fuertes críticas en las últimas semanas.
El Ministro señaló que entrar en una confrontación política con otros poderes le restaría margen para asegurar “la fortaleza institucional” necesaria para que los jueces sean “libres de hacer su trabajo con independencia y autonomía”
“En una democracia constitucional los conflictos entre poderes se dirimen a través de los mecanismos que la propia constitución establece para su defensa. Entrar en confrontación política, en el momento histórico que vivimos, limitaría mi capacidad para desempeñar la labor que me corresponde como cabeza del Poder Judicial”, escribió Zaldívar en la columna que publica cada catorce días en el diario Milenio.
Zaldívar lamentó que la extensión  de su cargo haya opacado el fin último de la reforma al Poder Judicial y reiteró que la adición no formaba parte del proyecto original.

Como juez constitucional no me mueve la opinión que de mí se tenga, sino un sentido de responsabilidad. Pese a los llamados a la politización, mi deber es mantenerme imparcial, para asegurar la legitimidad de los mecanismos de control constitucional. https://t.co/CY6KSWy5DT
— Arturo Zaldívar (@ArturoZaldivarL) April 27, 2021
Sobre las críticas de las que ha sido blanco, el Ministro afirmó que su posición no busca los reflectores sino responder a su deber como juez y cabeza de la SCJN.
“Si mi principal preocupación fuera mi imagen pública y mi popularidad entre académicos y comentócratas, hace mucho que hubiera cedido a esos llamados. Nada hubiera sido tan taquillero como salir a denunciar una ruptura del orden constitucional. Pero mi conciencia no estaría tranquila, porque hacerlo iría en contra de mi deber y responsabilidad”, afirmó.
Y agregó: “Es paradójico que quienes aducen que el orden constitucional ha sido subvertido, a la vez afirmen que la vía para remediarlo deba ser la confrontación política. No es así. Si el orden constitucional ha sido subvertido, tenemos un tribunal constitucional que desde hace un cuarto de siglo ha contribuido de manera decisiva a la construcción de nuestra institucionalidad”.
Explicó que externar un posicionamiento también responde a que el Congreso de la Unión aún no concretaba la aprobación de la reforma.
“Hacerlo antes de la conclusión del procedimiento legislativo hubiera implicado interferir en la deliberación parlamentaria, frente a la cual los jueces debemos permanecer neutrales. Hacerlo ahora, implicaría adelantar mi criterio sobre la constitucionalidad de una ley que muy probablemente deberá ser juzgada por la Suprema Corte“, expuso en el texto.

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El Congreso de la Unión aprobó el pasado viernes las leyes derivadas de la reforma constitucional al Poder Judicial aprobada el año pasado para establecer un servicio de defensoría pública, una Escuela Federal de Formación Judicial y renovar la carrera judicial.
Pero Morena y PRI en el Senado incorporaron un artículo transitorio que amplió la gestión de Zaldívar de 2022 a 2024, cuando termina el sexenio de López Obrador, aunque el Artículo 97 de la Constitución establece que la presidencia de la SCJN durará cuatro años sin reelección.
La reforma causó controversia internacional con organismos como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y Human Rights Watch que han advertido de riesgos a la independencia judicial en México.
Aunque Zaldívar llegó a la Suprema Corte en 2009, nombrado por el expresidente Felipe Calderón, rival político de López Obrador, ahora se ha mostrado cercano al actual mandatario.
Diputados de oposición anunciaron este domingo que promoverán de manera conjunta un recurso de inconstitucionalidad contra la ampliación del cargo.

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